"Obra bien y te irá bien"



Matias Botero es un joven lleno de sueños, que dejó su pueblo natal para lograr su mayor anhelo de convertirse en un gran médico cardiólogo. Un chico de clase baja, pero que con mucho esfuerzo pudo conseguir una beca estudiantil en una de las mejores universidades de su país, sin imaginar que se encontraría con las humillaciones y el desprecio de sus compañeros de curso por no tener dinero. 


En su primer día en la Universidad “De Palermo” en Buenos Aires, Argentina, se lo notaba feliz y entusiasmo por hacer nuevos amigos, de repente observa como un grupo de chicos estaban riendo y tomándose fotografías en una esquina del patio de la institución, eran nada más y nada menos que Facundo Rodríguez, hijo de un empresario millonario y los hermanos Sandoval, Sebastián y Sole, hijos de un reconocido fiscal. 


Matías intentó acercarse, pero antes que el mencionara una palabra, Facundo dijo:

- “Pero y con esa facha a dónde vas” de manera despectiva, seguidos de los hermanos Sandoval que, sin tardar, atacaron con burlas y risas a Matías, cuando de pronto apareció Jessi Báez, hija del ministro de salud… 

- “Ya dejen de molestarlo, manga de estúpidos” salió a la defensa de aquel chico deprimido por las agresiones verbales, provocadas únicamente por no tener el mismo status económico que ellos. 


Un mes después, Matías y Jessi eran grandes amigos, pasaban el tiempo libre juntos, estudiaban y compartían apuntes, sin embargo, el bullying de aquel grupito continuó. 

En uno de esos días, mientras charlaban, Facundo y Sebastián llegaron a intimidarlos con burlas e insultos, todo empezó a subir de tono, formando así una gran discusión entre ellos. 

Facundo tiro su cuaderno, mientras Matías exclamaba… ¡Ya dejen de molestarme, por favor!, pero aquello no detuvo la malicia de estos personajes, cuando una vez más se presentó la bondad y empatía de Jessi, quien sin pensarlo amenazó con reportar aquel incidente con la directora de la universidad. 

Al pasar unos días, Facundo recibe una llamada que lo cambiaría todo, su padre perdió la mayor cantidad de su fortuna en un desfalco de su empresa, por lo tanto, no podrá seguir pagando ni sus estudios ni el club recreativo al que acudía todos los fines de semana con sus amigos. A los hermanos Sandoval no les cayó bien aquella noticia, y de una forma prepotente le manifestaron que con ellos no contara, ya que ahora lo consideraban una persona por debajo de su nivel. 


Matías, sin querer, fue testigo de toda la situación, y al ver a Facundo cabizbajo decidió acercase para de la manera más sincera, ofrecerle su apoyo…  

Facundo totalmente sorprendido le dijo…

“Que haces? Como ofreces tu apoyo, si yo te he hecho daño todo este tiempo”. 

Ante esas palabras, Matías respondió… 

“Yo sé lo que se siente ser rechazado por no tener grandes riquezas, así cuentas conmigo” sellando aquel momento con un caluroso abrazo. 


Sin imaginarlo, con el pasar del tiempo, se convirtieron en buenos amigos, Matías dejó en el pasado todo el daño que recibió y Facundo logró comprender el valor de la amistad y el perdón. 

Nunca juzgues a una persona, sin antes darte la oportunidad de conocerla, no importa su género, raza, clase social o creencias, no apliques la discriminación ni los perjuicios, por qué recuerden la cita del escritor William Hazlitt

"El prejuicio es hijo de la ignorancia."



 FIN.



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